Huesca rezuma poesía entre las
piedras de sus formidables recorridos por la ciudad, esa que nace entre las piedras de sus
casas, de sus
calles, de sus
monumentos, de los
rincones recoletos que emergen de su
historia ancestral de esta ciudad.
Todo es pedagogía, observando su historia, acompañados de la soledad viendo unos
paisajes maravillosos en silencio que nos puede ayudar a entendernos y a entender mejor nuestro mundo.
La ruta ha de tener un sentido, un porqué, que esclarezca el valor del silencio
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