De nuevo intentas atacarme de forma personal. Me importa un carayo lo que opines sobre mí, estamos aquí para buscar la mejoría de nuestro pueblo, y no para criticarnos los unos a los otros. Si quieres desahogarte, te aconsejo que pruebes a pegarte chocazos contra una pared, o a meter la cabeza en un cubo de agua y gritar dentro, pero deja estas tonterías a un lado. Ejerzo mi derecho a opinar, y tú no eres quien para decidir si debo opinar de una forma o no. Tal vez seas de los que añoran a un caudillo ... (ver texto completo)