El origen del poblamiento humano en Sevilla se establece en torno a los siglos IX u VIII a.C. Los restos arquológicos encontrados demuestran que los primeros pobladores sevillanos conocían las técnicas del bronce y vivian principalmente de la caza y la pesca sobre un poblado palafítico, de ahí el nombre primitivo de la ciudad: HISPALIS. Gracias al Guadalquivir, Sevilla se convirtió en un puerto fluvial de primer orden. La properidad de la pequeña ciudad quedaría truncada cuando en torno al año 216 ... (ver texto completo)