Entre
palmeras enjutas/
Y azahares nacarados, /
Te alzas, mi
torre gallarda/
Sobre
capillas de
santos./
Tiene el crepúsculo oscuro/
Aire y
color nazareno, /
Tú, entre
jardines y
fuentes/
Dos pretendientes apuestos./
Los dos te quieren amar, /
Por tu gracia y por tu encanto, /
Tus dos amantes eternos:/
El Sol y el Mediterraneo./
Y en ese
cielo infinito/
Siempre azul en esta tierra, /
Se refleja tu hermosura/
Oh vieja torre coqueta./
Eres graciosa y
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