Te hice caso, aunque no creas que no me costó y no me eché la
siesta, aproveché para escribirte. Con lo cual estuve pensando en ti toda la tarde, para variar.
Quiero que te quedes a vivir en mi cabeza, tienes
agua, luz y comunidad pagadas. No necesitas contrato de ningun tipo, sólo tienes que cuidar del habitáculo. No tiene llave porque no tiene
puertas que cerrar.Tiene una
ventana grande que está siempre abierta por si te quisieras cambiar a otro sitio más céntrico.
Ya me dirás algo.