A orillas del bíblico rio Éufrates y no lejos de Bagdad, y de Babilonia y sus jardines colgantes, donde pasábamos el tiempo libre que nuestras obligaciones nos permitían. Construíamos una moderna base militar para el tan denostado después Saddam Husein. Pero que en 1981. Bajo la influencia Soviética gobernaba un país en el que daba gusto vivir. Todo el mundo escolarizado, con construcciones por doquier de pública necesidad, tanto es así, que cuando el 23F, hasta pensé llevarme la familia y quedarme ... (ver texto completo)