No parece que poner el
mercado de los martes detras de la molina sea el lugar ideal. No hay ninguna
sombra, no hay bancos para sentarse, no hay
fuentes...A mí no me importa demasiado, pero el mercado ya lo está notando, pues no hay tanta gente como antes. ¿a quien favorece todo esto? No hay que pensar mucho.