Siendo yo pequeño, mi padre fue a Madrid con unos amigos a ver un partido de fútbol de la copa de Europa entre el Real Madrid y el Internacionale de Milán, después de estar en casa de un tio mío que vivía en la calle Padre Damián y comer en un restaurante cercano al estadio Santiago Bernabeu, decidieron ir a tomar café a una cafetería que tenía Matías Prats en la calle Concha Espina, ( ignoro si aún existe dicha cafetería) la sorpresa fue que, al entrar, vieron un mural de un tamaño considerable ... (ver texto completo)