Mis queridos
amigos, quiero aprovechar este pequeño ratito que tengo antes de la misa, para mandaros un cordial saludo a todos los que este año, por diversas circunstancias, no podréis venir a las
fiestas.
Sé muy bien, cuánto cuesta estar fuera de la patria chica, en los días grandes, en las fiestas. Esos días se hacen un poco más largos, y no se para de mirar el
reloj: ya estará el pregón, a estas horas estarán bajando a la
Virgen, ahora estarán ligando, ahora la Misa Mayor, ¿cómo irá la tómbola?
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