Ya no te queda fuerza ni para escribir. Levanta el ánimo que todavía eres un mozuelo.
Es que si escribo según que cosas, como no las entiende usted, acaba contestando tonterías. Porque, si no actúas como piensas, terminarás pensando como actúas. La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o se extravía. La pasión obra en un instante. Nuestra imaginación nos agranda tanto el el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad. En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz. Un ciego decía, deberían envidiarme todos los que ven, porque tengo la ventaja de amar a las personas por lo que son, y no por lo que aparentan.
Que tenga usted buena noche.
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