Puestas a recordar viejos tiempos, me viene a la memoria nuestra etapa de estudiantes, cuando las vacaciones de
navidad nos las pasábamos cogiendo
aceituna. Recuerdo que algunas
noches después de la aceituna nos reuníamos las
amigas en tu cocinilla de abajo, auténtica, y que alguna vez tu madre nos hizo unas gachas dulces de las de los
santos que estaban riquísimas, insuperables. Mª ángeles.