Efectivamente, además de Campoamor, hay un dicho popular muy conocido que expresa que en la vida nada es verdad ni mentira, sino que todo es del
color del cristal con que se mira.
Pero a veces contínuos síntomas como ardor de ojos, dolores de cabeza, secreción nasal, lagrimeos y estornudos determinan la
compra compulsiva de colirio y humectantes oculares sin resultado alguno.
Y como no, la
compras de unas lentes apropiadas con una graduación óftalmológica apropiada.
Cuando la vista está
... (ver texto completo)