No te rindas, pues a menudo las personas tiran la toalla cuando están muy cerca del éxito.
Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos.
Una cosa es haber andado más camino y otra, haber caminado más despacio.
Buenas noches Antonia. Dulces sueños. un abrazo.
«No es que pueda vivir, es que quiero. Es que yo quiero. La vieja carne al fin, por vieja que sea. Porque si la memoria existiera fuera de la carne no sería memoria porque no sabría de que se acuerda y así cuando ella dejó de ser, la mitad de la memoria dejo de ser y si yo dejara de ser todo el recuerdo dejaría de ser». Sí, pensó. «Entre el dolor y la nada elijo el dolor». Así acaba el libro "Las palmeras salvajes" de Willian Faulkner.
Los que ya me vais conociendo sabéis, que siempre he sospechado ... (ver texto completo)
Juan A. con sus actuaciones, cumpliendo sus sueños.
Amor con orgullo no funciona y amistad con hipocresía no sirve.
La vida sabe mejor cuando se comparte, como un postre.
Si no te arriesgas a hacer cosas diferentes, no tendrás un año nuevo... Solo otro año más..
A todo ponle corazón, del resto se encarga la VIDA.
Buenas noches Antonia. felices sueños. un abrazo.
Buenas noches Sensi, que descanses un abrazo.
Buenas tardes amigos foreros.
Ante todo, agradecer al Sr. de la Rosa, su halago. Muchas gracias Sr. de la Rosa, trataré de superarme.
¿Cuántas cosas se han escuchado sobre los matrimonios?
Para mí, hay dos tipos de matrimonios.
Los que perduran.
Y los que no.
Quizás esto suene demasiado arbitrario, pero creo que es la clasificación más fiable.
Podríamos dividirlos entre los que discuten mucho y los que no, los que son felices y los que no, etcétera.
Pero la felicidad y el estar bien con ... (ver texto completo)
Buenas noches Antonia. felices sueños. un abrazo.
En las colinas verdes de la Toscana, donde las ovejas aún caminan solas por los senderos y el pan se hornea sin prisa, vivía Sandro, un anciano pastor con las manos curtidas y la espalda encorvada.
Nadie sabía cuántos años tenía. Decía que había nacido el día que murió su padre. Y que no había aprendido a leer porque “las ovejas no mandaban cartas”.
Vivía solo, en una casa de piedra que él mismo reparaba con lo que encontraba en el bosque. No tenía televisión, ni radio, ni teléfono. Solo una libreta ... (ver texto completo)
Perdiendo aprendí que vale más lo que aprendí que lo que perdí.