Buenas noches Antonia, feliz descanso.. Un abrazo.
Hola María, He oído en el pueblo que tus tíos venden la casa... que pases un buen fin de semana. Besillos.
Todo parece ser difícil la primera vez que lo intentamos, pero con practica logramos que sea fácil.
No se puede hacer nada para cambiar lo que ya pasó, pero si se puede hacer mucho para cambiar lo que viene.
El día está lleno de realidad, pero la noche está hecha para soñar.
Los socialista andaluces tratan a los andaluces como idiotas tontos e imbéciles, diciéndoles que votar a la derecha es retroceder al franquismo entrar en la oscuridad regresar al oeste y machas cosas más. Pero son tan ineptos que no piensan en que los andaluces está hartos de sus mentiras su corrupción su falsedad y que Andalucía con sus problemas vive hoy mejor que cuando ellos gobernaban. Claro que para un inepto pensar todo eso le comporta un dolor de cabeza al que no está acostumbrado.
Te lo puede decir todo el mundo, te pueden llenar de consejos... pero hasta que te des contra la pared, no aprendes.
Y es que al final solo queda lo esencial, las personas. Lo demás es puramente accidental en la vida!
A veces no sabemos de que va la vida, nadie lo sabe. Pero sospecho que los que más sonríen, son los que más ventaja nos llevan.
Cada sonrisa tiene una historia y cada lágrima tiene un recuerdo.
Lo que sí me queda claro es que según van pasando los años mejor voy entendiendo al destino ese mismo que te quita personas de tu camino, para poner a muchas otras que no valen la pena.
La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.
Buenas noches Antonia, feliz descanso Besillos
Nos enseñaron que lo importante es amar a los demás, y es cierto. Pero si no somos capaces de "dejarnos amar", difícilmente amaremos.
UN CORAZÓN DONDE CABEN TODOS…

Un día, un joven lleno de vigor y entusiasmo presumía en la plaza del pueblo de tener el corazón más sano y hermoso de todos.
La gente se arremolinó y confirmaron que su corazón era perfecto, no tenía ni manchas ni rasguños y latía con la precisión de un reloj.
De pronto, un anciano se presentó también en la plaza gritando que su corazón era más hermoso que el del joven.
La gente lo examinó y vio que tenía muchas cicatrices, que le faltaban trocitos y tenía grandes ... (ver texto completo)