El futuro del mundo pende del aliento de los niños que van a la escuela.
Si no piensas en tu porvenir, no lo tendrás.
No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla.
Buenas noches Antonia feliz descanso. un anrazo.
Abramos las puertas al nuevo año con alegría y esperanza, con la convicción de que será un año mejor que el que pronto se irá.
LECCIÓN DE NAVIDAD

Al salir de casa, un hombre vio a un niño parado ante su flamante coche. El pequeño no podía cerrar los ojos de admiración y, cuando el dueño del vehículo se le acercó, le preguntó: « ¿Es suyo?». Tras afirmar con la cabeza, le explicó lo siguiente: «Es el regalo que me ha hecho mi hermano el día de Navidad». El niño quedó muy asombrado y comentó: «Cómo me gustaría...». El propietario del automóvil entendió que le encantaría tener un hermano como el suyo, por eso se asombró cuando ... (ver texto completo)
Se dice que el tiempo es un gran maestro; lo malo es que va matando a sus discípulos.
Por muy lentamente que os parezca que pasan las horas, os parecerán cortas si pensáis que nunca más han de volverá pasar.
Estamos en la tierra para ayudar a otros: para qué están los otros en la tierra no lo sé.
Buenas noches Antonia, feliz descanso.. un abrazo en la distancia
Buenas noches Sensi, ya me voy a dormir, hasta mañana si dios quiere, que descanses, un abrazo.
Buenas noches Antonia, feliz descanso.. un abrazo en la distancia
HABLANDO DE REGALOS

Érase una vez un rey generoso y sabio. Trataba a los ricos y a los pobres del mismo modo y era muy bondadoso con los niños.
Un año todos sus súbditos decidieron celebrar una gran fiesta en el día de su cumpleaños. Y lo hicieron de manera distinta a los años anteriores. Como trataba a todos por igual decidieron que todos los regalos iban a estar envueltos con papel blanco para que parecieran iguales.
Cuando llegó el día todos trajeron sus regalos blancos al rey. Unos eran ... (ver texto completo)
Lo importante no es hacer cosas nuevas sino hacerlas como si nunca nadie las hubiera hecho antes
Asegúrate que las palabras que salgan de tu boca sean para edificar y no para derribar..
El valor de las palabras debería ser directamente proporcional al valor de quien las pronuncia.