Buenas tardes de domingo para todos.
¿Quién no recuerda ese momento de la infancia en el que algo hizo clic y todo cambió?
Como un paso a una etapa preadolescente, pero sin conciencia de ello.
Un momento en el que el tiempo se para y que parece eterno. Como esos
veranos de las vacaciones escolares que parecían no tener fin.
De todos es sabido que de cero a diez años el tiempo no pasa y deseas con toda tu alma ser mayor.
De once a veinte, el tiempo ya no es tan lento, pero se recuerda todo y
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