Un anciano artesano recibía todos los días a su nieta de ocho años en su pequeño taller de relojes. La niña observaba fascinada cómo su abuelo trabajaba con precisión cada pieza, mientras le preguntaba:
"Abuelo, ¿por qué sigues haciendo relojes de arena cuando todos tienen relojes digitales?"
El anciano sonrió, tomando un reloj de arena recién terminado entre sus manos.
"Mira este reloj, Lucía. ¿Qué ves?"
"Arena que cae", respondió ella encogiéndose de hombros.
"Exacto. Pero hay algo más. Observa ... (ver texto completo)
Contra más grande la cabeza, más grande la jaqueca.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Buenos días foreros-as.. ¡Feliz Miércoles!
Buenos días amigos y amigas foreros.
Como todos sabemos, antes de ayer en España hubo un apagón.
« ¿Donde estabas tú cuando perdimos la guerra?», que cantaba Nacho Vegas.
El lunes, mientras trabajaba, el ordenador se cortó. Se fue. "Fium" Y lo primero que pensé es que me cagaba en su madre y fui al cuadro de luces a subir las palanquitas. Pero estaban todas subidas y ahí todo mi mu
Mi mundo empezó a desconfigurarse. Así de sólida es la vida.
Mandé un par de audios personales a gente importante ... (ver texto completo)
Buenas noches Antonia. que descanses.. un abrazo.
Buenas noches Antonia. feliz descanso.. un besillo.
Buenas noches Sensi, anoche no pude mandarte las buenas noches, el facebook no me dejo, me decia que esta pagina no estaba accesible, hasta mañana un abrazo.
Buenas noches Antonia. feliz descanso.. un besillo.
Nuestro mayor problema en la comunicación es que no escuchamos para entender... Escuchamos para responder.
Eres el artista de tu vida, no le des el pincel a nadie.
Buenas noches Antonia, que tengas buen descanso. un besillo.
Buenas noches Antonia, buen descanso. besillos.
LO IMPORTANTE

Cuenta la leyenda que una madre, con su hijo en brazos, llegó a la montaña. El camino desembocaba en una cueva misteriosa, que estaba o había sido habitada. Una puerta giratoria cerraba el paso. A aquella hora estaba entreabierta. La madre empujó y vio que en el suelo había montones de monedas de oro que brillaban. Rápidamente dejó el niño en el suelo, se abalanzó sobre el oro y comenzó a llenar las manos, los bolsillos y la falda.
Una voz se dejaba sentir: «No olvides lo más precioso».
Pero ... (ver texto completo)
Las cicatrices nos recuerdan que somos sobrevivientes.
Aquello que no te trae calma y serenidad a tu vida, déjalo atrás. No hay precio más caro que perder La Paz.