Por alusión, como se dice en ciertas ocasiones, pero con una carga emocional agridulce de alegría y nostalgia ante la lectura de nombres de amigos de otros tiempos, que serían de siempre si no mediara la distancia. Confieso, y no soy de los que confiesan, que dormí poco la noche que me entretuve, por primera vez, en leer esta página. La lectura de los nombres de todos y cada uno me transportaron a la época, situación y hasta el entorno que nos unía, la mente es imparable cuando se le da riendas sueltas. ... (ver texto completo)