Como estoy necesitado de salud, le pido fervorosamente a la
Santa que me eche una manita, que falta me hace.
¿Cómo están ustedes, santabarberos?
Mi deseo es que bien.
Dicen que ‘entre dos que bien se quieren con uno que coma, basta’.
Pues eso mismo digo yo, que una vez de puesto, me quedaré al cuidado de vuestros males futuros, que no deseados, y conmigo ya basta.
Las barbas al Padre Eterno, no se las he visto, pero vi como preparaban la brocha y la cuchilla.
No era mi intención, ni
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