Hola amiga Charo, ya ves, aquí hemos venido para decirte que no hay nada que disculpar, pues, si residimos en otra ciudad, nuestro corazón está aquí en nuestra tierra, por lejos que estemos de ella, así que haces bien por ubicarnos en ella; me alegro de que te guste hermosa flor, pues además, yo la he tenido muy cerca, tanto que me he llenado las manos de ampollas de arrancar la planta que nos la dan, pues aparte de las flores, su planta nos daba el picón con el que encendíamos los braseros que nos ... (ver texto completo)