Gracias por apoyarme a éste último, pues tiene toda la razón. Y al otro le digo una cosa, que los bares y demás establecimientos no viven sólo de los días de las fiestas religiosas, es más, preferirían que no hubieran si así se acabaran los fines de semana el abrir para nada, así en vez de ir la gente a las comilonas de las hermandades irían a comer pagando, para variar. Y otra cosa, si quitamos el Corpus, Día de la Inmaculada, Jueves Santo y Domingo de Ramos son sólo cuatro días, no pretenderás ... (ver texto completo)