TODOS estamos consternados por la perdida de este
joven, hijo de un primo hermano mío, Cele. Me dieron la noticia cuando iba a emprender el viaje a
Santa Bárbara de Casa, desvié mi viaje para pasar por el tanatorio, donde todavía no habían llegado los Padre que se encontraban en
Madrid, según creo, conmemorando sus 25 aniversario.
En el entierro no cabía más gente; las juventudes de
Paymogo y Santa Bárbara, eran una piña, y supongo, que también estarían allí las de
Cabezas Rubias y Rosal. A pesar
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