Aunque no soy del Cerro, he pasado temporadas en el.Recuerdo con gran cariño como por las mañanas, me despertaba las campanadas de
iglesia, el olor a
pan recien hecho, como en
verano la
juventud salíamos a pasear todas las tardes, y el sábado y domingo al
cine de verano."Dios"que buenos recuerdos.¿Por cierto existe aún el cine?.
Un fuerte abrazo a toda la gente del cerro.
Desde
Barcelona una santelmeña.