Ésta es la réplica de la caarabela Niña, que acompañó a Colón en su viaje. Fue construída en los astilleros de la ciudad de
Moguer, y su propietario era Juan Niño, quien participó como maestre de esta
embarcación en el viaje descubridor. El verdadero nombre de la Niña era
Santa Clara, por la advocación del
Convento de santa Clara de Moguer, pero se le conocía como Niño por el apellido de su propietario.