¡Este no es mi E. G., que me lo han cambiao! ¡Como embiste el tío! Trasnochado discurso
amigo E. G.; después de veintiocho años de independencia municipal, la
Zagra de hoy no puede (no debe) seguir pensando en la mala madrastra que fue
Loja:
agua pasada, ya sabes...
Añoranza erre, que erre. En mi adolescencia, ya hace algunos años, el flamenco, la copla y los
bailes regionales, eran gustos reservados a los fachas. Por entonces, la progresía antifranquista estaba más con Lluis Llach, Serrat, Paco
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