Filipinas y lágrimas de Boabdil
Filipinas y el rey Boabdil tienen en común el pueblo de Laujar. Resulta que al vecino Pedro Murillo Velarde, que además de sacerdote jesuita fue casi de todo y entre sus muchas ocupaciones y destrezas brilló como cartógrafo, se le atribuye el primer mapa de Filipinas. Con su labor como profesor en la Universidad de Manila consiguió una notable influencia en el país, tanto que con el tiempo se creó en el palacio Casa de los Moya el Centro Cultural Hispano-Filipino, ... (ver texto completo)
Filipinas y el rey Boabdil tienen en común el pueblo de Laujar. Resulta que al vecino Pedro Murillo Velarde, que además de sacerdote jesuita fue casi de todo y entre sus muchas ocupaciones y destrezas brilló como cartógrafo, se le atribuye el primer mapa de Filipinas. Con su labor como profesor en la Universidad de Manila consiguió una notable influencia en el país, tanto que con el tiempo se creó en el palacio Casa de los Moya el Centro Cultural Hispano-Filipino, ... (ver texto completo)