PEDRO MARTINEZ (Granada)

La plaza vieja reformada
Foto enviada por sensi

Los pensamientos son semillas y las acciones sus brotes. Si siembras malas hierbas, no cosecharás rosas.
Un buen hábito leer, quién lee un libro vive muchas vidas..
Para ser grande primero tienes que aprender a ser pequeño. La humildad es la base de toda verdadera grandeza.
La historia de Narciso

¿Os gustan las flores? ¿Y los narcisos? ¿Sabéis que el nombre de esta hermosa flor no es casual? En las siguientes líneas vamos a hacer un recorrido por la historia de Narciso, una de las más bellas y dramáticas de la mitología griega.

Narciso era un joven muy guapo del que todas las doncella y ninfas estaban perdidamente enamoradas. Él, presumido y vanidoso, las rechazaba y despreciaba diciendo que eran poco para él. Entre las ninfas a las que Narciso había rechazado ... (ver texto completo)
Así es la sencillez: no reclama, no quiere nada, pero se emociona por las pequeñas atenciones que la vida le ofrece.
Tal vez no sea justo, pero entiende que hay gente destinada a encontrarse en la última página del libro. Así que nunca dejes de "leer".
La semilla

Había una vez una semilla que se sentía triste porque no podía florecer. Se sentía diferente a las demás ya que se enterraba para florecer, pero el tiempo pasaba y ella seguía allí; siendo una simple semilla.
Después de un tiempo se cansaba de estar enterrada y de no florecer, así que se desenterraba y salia a llorar preguntándose el por que? esto le pasaba a ella.
Esta semilla había sido separada de las demás, ya que la bolsa de semillas donde la habían empacado a ella, tenia un pequeño roto por el cual ella cayó. Así que dicha semilla se encontraba abandona y sola en un mundo tan grande.
Esta semilla sabia que su destinó era ser una hermosa planta, sabia que debía ser sembrada, pero como estaba abandonada nadie la iba a enterrar en tierra fértil, en un buen lugar, a ella nadie la iba a regar y mucho menos a cuidar.
Caminaba por diferentes lugares y se enterraba una y otra vez en cualquier parte. Se enterraba en cualquier lugar con la esperanza de que algún día se enterraría en el lugar especial, donde por fin pudiera florecer y ser una gran planta.
En el desierto se enterró mas de 3 veces sin lograr florecer, al igual que en bosques llenos de maleza, se enterró en montañas y muchos lugares mas.
Lo bueno de esta semilla era que no se rendía, luchaba y luchaba para encontrar la tierra fértil donde pudiera ser una bella flor algún día. No se rendía, pero ya estaba cansada, cansada de luchar y luchar y no obtener nada a cambió.
En una noche fría, tan cansada de que le fuera mal, decidió tumbarse en el terreno y de tanto agotamiento que tenía, cayo en un sueño profundo.
Luego de varios días, de ese sueño profundo despertó algo atribulada y triste. Ya no se encontraba sobre el terreno, ahora estaba bajo el, lo cual la asustó y la hizo preguntarse como había llegado allí?
Luego de unos minutos de haberse despertado, observó que en su coronilla había una grieta, y que de esa grieta empezaba a nacer un pequeño tallo.
No lo podía creer, estaba empezando a florecer.
No podía de la dicha y lloró, pero esta vez no de tristeza, si no de felicidad.
La lluvia y el sol, eran quien la cuidaban y de forma perfecta cada uno, sus gotas y su resplandor le brindaban.
El tiempo pasó y la pequeña semilla logró florecer, y se convirtió en un gran girasol rojo.
Sin la ayuda de nadie logro conseguir lo que tanto anheló.
Muchas veces la vida nos hará luchar batallas contra lo que queremos alcanzar, y esas batallas las debemos enfrentar solos. Así que no te sientas mal si en algún momento todos te llegan a olvidar y te toca vivir con la soledad.
La pequeña semilla, como pudimos ver no floreció en algunos lugares ya que no eran los indicados. Así somos nosotros, a veces nos ira mal en ciertas cosas y lugares. Pero llegara un momento en el que llegaremos al lugar especial, donde podremos ser lo que tanto anhelamos, como dicha semilla.
Haz como la semilla y lucha siempre por lo que quieres. ... (ver texto completo)
Hola Antonia, que pases una buena tarde, aquí hoy hace calor ya mismo nos quitamos el sayo... un besillo.
Buenas noches Sensi; aunque haga buena hasta que no llegue el cuarenta de Mayo no nos podemos quitar el sayo; asi que paciencia; aqui a echo de todo; sol a llovodo como si estuvieramos en Fevrero; el tiempo esta loco; como el mundo; que descanses!
Hola Antonia, que pases una buena tarde, aquí hoy hace calor ya mismo nos quitamos el sayo... un besillo.
No podemos ayudar a todo el mundo pero todo el mundo puede ayudar a alguien...
No pienses más en lo de ayer.
La belleza de la vida es que cada día ofrece nuevas oportunidades: cosas que descubrir, metas donde llegar, personas a quienes conocer... Y, pase lo que pase, te dará lecciones que no olvidarás.
En una casa abandonada

Susan salió emocionada a esperar a sus padres que regresaban de otro país, en el transcurso del camino la acompañaba la música de su preferencia, todo iba bien hasta que su carro empezó a fallar; en dos ocasiones se detuvo y como pudo logró arreglarlo.
A las tres de la tarde de nuevo recibió llamada de sus padres, quienes aseguraban que a las 5:00 pm estarían llegando al aeropuerto y que por ser tarde para regresar se quedarían en San Juan. La chica les indicó que su carro ... (ver texto completo)
La oportunidad es ese regalo que nos da la vida, que pocas veces lo podemos ver y que la mayoría de las veces la vida nos reclama.
Ansiamos tanto ver lo que nos depara el futuro, que no disfrutamos del ahora, del presente, de este mismo instante..... disfrutemos de un cielo azul, de los días de lluvia, del tráfico, de un buen café y en definitiva de lo bonito que es vivir...
Todos los años, en el verano, mamá y papá acompañaban a su hijo en tren hasta la casa de la abuela.
Luego, regresaban a casa en el mismo tren al día siguiente.
El niño, cuando creció, les dijo a sus padres:
- Ya soy mayor, ¿qué dicen si este año intento ir solo donde la abuela?
Después de un breve debate, los padres estuvieron de acuerdo.
Ahí estaban parados en el andén de la estación, saludando, dando las últimas recomendaciones desde la ventana, mientras él siguia repitiendo:
- ¡Sí, lo ... (ver texto completo)