No hay niños difíciles, lo difícil es ser niño en un mundo de gente cansada, ocupada, sin paciencia y con prisa.
Antes que tener una vida con sentido, creo que importa más cultivar una buena relación con uno mismo y con los demás.
No se puede esperar construir un mundo mejor sin mejorar a las personas. Cada uno de nosotros debe trabajar para su propia mejora.
Nuestras virtudes y nuestros defectos son inseparables, como la fuerza y la materia. Cuando se separan, el hombre deja de existir.
Buenos días queridos amigos. Feliz lunes, y la semana sea estupenda para todos Besos María (M. de Ebro)
Si puedes resolver el problema no vale la pena preocuparse por eso; si no se puede solucionar no tiene caso».