Cada día me levanto con el ruido de los
coches...con la luz de una bombilla, con un despertador, con las obras de la
calle...y en ese preciso momento lo primero que pasa por mis cabeza son mis vacaciones en el maravilloso
pueblo de
jorairátar, despertándome con el cantar de los pajarillos, el olor inconfundible de los desayunos de mi abuela, el corrotear de los chiquillos, el paso de los mulos, el aire puro, la tranquilidad, para mí es el sitio perfecto para descansar y disfrutar de la vida.
Después
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