En el noveno grado, después de pelear con él, se hace amigo de Bob Von Busch. Ambos son grandes admiradores de James Dean, juntos ven todas sus películas e imitan su forma de hablar, su forma de vestir y hasta su corte de cabello. Para Charlie, esta imitación va más allá de la imagen, la rebeldía de los personajes de Dean y la lucha que algunos protagonizan por salir de un ambiente pobre y deprimido le hacen identificarse con él.
Su paso por la escuela fue traumático, su inteligencia era normal pero su fuerte miopía que no le fue diagnosticada hasta los quince años y las constantes burlas de sus compañeros por un defecto en su habla y sus piernas arqueadas, y de bajo aprovechamiento, le perjudicaron en sus relaciones convirtiéndose en un chico peleón. Su única fuente de autoestima durante la época escolar fue la gimnasia.
Charlie nació el 24 de noviembre de 1938, en el seno de una familia numerosa de siete hijos, pobre y con pocos recursos educativos del condado de Lincoln, Nebraska, Estados Unidos.

No obstante haber nacido en plena Depresión, y en una familia de escasos recursos, Charlie tuvo una infancia feliz, jamás paso hambre y siempre gozó de un techo. Su padre, Guy, a pesar de sufrir de artritis, se desempeñaba como carpintero y su madre, Helen, trabajaba como mesera en una cafetería local. Ambos eran queridos ... (ver texto completo)
Las cañas se vuelven lanzas.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Ir por lana y volver trasquilado.
Hazme la barba, hacerte he el copete.
Hágase el milagro, y hágalo el diablo.
Haceos miel, y os comerán las moscas.
En cada casa cuecen habas, y en la nuestra a calderas.
Días de mucho, vísperas de nada.
Gato escaldado, del agua fría huye.
Gallo que no canta, algo tiene en la garganta.
Esa es la madre del cordero.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.