El comer y el rascar, todo es empezar
El buey suelto bien se lame.
Dondequiera que fueres, haz lo que vieres.
Donde no hay harina, todo es mohína.
Donde las dan, las toman.
De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero.
El que menos corre, vuela.
El pez grande se come al pequeño.
En los nidos de antaño no hay pájaros hogaño.
Más mató la cena que sanó Avicena.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada llamaba puño.
Las paredes oyen.
Mano sobre mano, como mujer de escribano