El cabildo de Santiago, sin embargo, no capituló a la fuerza, por lo que Aguirre mandó a su hijo Hernando con una parte de sus tropas, que fueron desarmadas en Santiago. Finalmente el conflicto se resolvió cuando se le envió una petición a la Audiencia de Lima, la cual determinó que los cabildos debían tomar el mando por seis meses, hasta que el Virrey designase un nuevo Gobernador, y si expiraba el plazo, Villagra sería el Gobernador, quedando entretanto a cargo del ejército en el sur. Aguirre quiso ... (ver texto completo)