Si el Malabares y yo nos hemos hecho
amigos, íntimos dicen los que nos conocen, por qué no iba a tener
la esperanza de que EG y yo también lleguemos a serlo.
La idea me la dio el propio Malabares esta mañana, a la hora de la cerveza y los taquitos de jamón, (desde que me he enterado lo que recauda los fines de semana en la salida del metro, la cerveza y el jamón, incluso algún que otro plato de gambas, lo paga ya Fulgencio el Malabares). Me dijo muy convencido:
- Mira, Kiko, tú que eres el
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