La pena del ayer y el miedo de mañana son los dos ladrones que nos roban el hoy.
Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar.
Nuestros defectos y nuestras virtudes, las mostramos a quien realmente las quiere entender.
Muy buenas noches tengamos todos, feliz descanso, hasta mañana se Dios quiere, un abrazo.
EL SECRETO DEL MELÓN

Un maestro descansaba junto a un discípulo. En un determinado momento sacó un melón de su alforja, lo partió en dos y ambos empezaron a comer. A mitad de la merienda, el discípulo comentó:
–Mi sabio maestro, yo sé que todo lo que usted hace tiene un sentido. Compartir este melón conmigo tal vez sea una señal de que tiene algo que enseñarme.
El maestro continuó comiendo en silencio.
–Por su silencio, entiendo la pregunta oculta –insistió el discípulo–. Y debe de ser ... (ver texto completo)
La lectura aleja de nosotros tres grandes males: El aburrimiento, el vicio y la ignorancia.
Leyendo desarrollas la imaginación puedes viajar sin límites, conocer otras culturas es una cosa maravillosa.
Nadie sale profesor de la vida de los demás, porque para todos la vida es esta... Equivocarse, caer, levantarse y volver a empezar...
No es el tiempo el que nos falta. Somos nosotros quienes le faltamos a él.
Nunca olvides las cosas buenas de la vida, porque son las que te hacen avanzar en tiempos difíciles.
EL GALLO Y LA JOYA

En cierta ocasión, caminaba por el campo un gallo muy preocupado, pues tenía que alimentar a su familia (la gallina y sus muchos polluelos), y debía soportar a la vez las inclemencias del sol.
Era una época de mucha sequía, por lo que él no era el único que estaba buscando el tan preciado grano, muy difícil de encontrar en ese terreno tan seco. Mientras revolvía toda la tierra, pensaba: «Si tan solo hubiera sabido que esta mala racha sucedería, hubiera guardado alimento y no ... (ver texto completo)
Que tu paso por la vida de los demás sea para dejar algo bueno, sin hacer daño, sin dejar heridas.
Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.
A los verdugos se les reconoce siempre. Tienen cara de miedo.
La violencia, sea cual sea la forma en que se manifieste, es un fracaso.