Una historia que toca el corazón En un orfanato de Irak, una niña que extrañaba intensamente a su madre encontró una manera conmovedora de sentirla cerca. Con un simple trozo de tiza dibujó la silueta de su madre en el suelo, se recostó dentro de ella y se quedó dormida como si estuviera en sus brazos. Este gesto inocente refleja la pureza del amor de un hijo, la fuerza indestructible del vínculo materno y la creatividad del corazón cuando busca consuelo en medio del dolor. Una imagen que nos recuerda ... (ver texto completo)