En el valle de los vientos, donde las nubes se enredan en las cumbres como lana descuidada, Nora se sentía atrapada. Las paredes de su casa, antes refugio, ahora le parecían fronteras. El mundo se había detenido, y con él, su sentido de dirección.
Se sentó a los pies de su abuela, Clara, una mujer cuya piel parecía haber sido tallada por el mismo viento que soplaba afuera. Clara no miraba las noticias; miraba el polvo bailando en un rayo de sol.
—Abuela, ¿cómo se vive este encierro sin volverse ... (ver texto completo)
Si quieres la paz, lucha por la justicia.
Una cualidad de la Justicia es hacerla pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia.
La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos
Cuatro características corresponden al juez: Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.
Buenas noches Sensi, hasta mañana dulces sueños un abrazo.
Hay que salirse de todas las guerras que no nos interesan.
Eran unos niños cuando España sufrió las consecuencias de una guerra.
Crecieron entre el miedo, el dolor
y las cartillas de racionamiento.
Su infancia fue triste y cruel
nunca tuvieron juguetes,
ni teléfonos de última generación,
sólo tuvieron necesidad y hambre.
Trabajaron duro, levantaron España
y ahora en soledad, tristes y asustados
se están muriendo. ... (ver texto completo)
A veces tienes que hacerte el tonto para engañar al tonto que cree que te está engañando a ti.
No permitas que la gente te aparte de tu verdad y de tu forma singular de ser feliz.
Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar.
Buenas noches Antonia. que descanses bien y sueñes bonito. un abrazo.
Hasta mañana se dios quiere, que descanses un abrazo.
Buenas noches Antonia. que descanses bien y sueñes bonito. un abrazo.
Cuando Antón Seoane cumplió 82 años, hizo algo que dejó mudos a todos los marineros de la taberna del puerto de Muxía.
Se tatuó.
No fue el ancla típica de marino joven, ni una sirena de trazo grueso. Fue una pequeña brújula, minimalista y fina, en el dorso de su mano derecha, justo encima de los nudillos que el reuma había empezado a deformar.
El tatuador, un chico con los brazos cubiertos de tinta negra y música rock tronando en el local, se detuvo antes de encender la máquina.
— ¿Seguro, abuelo? ... (ver texto completo)
Quien adelante no mira, atrás se queda.