Alrededor de estas medidas y acciones de gobierno, se destaca la figura influyente del prefecto Sempronio (muy cercano a Tiberio). De esta manera, las continuas delaciones del prefecto provocaban, indefectiblemente, la más dura represión del Emperador, que no sólo conseguía ejecutar y eliminar a cientos de personas acusadas de lesa majestad, sino que, sólo con el terror que se respiraba en el ambiente, provocó gran número de suicidios entre sus enemigos. Por ejemplo, ordenó la muerte de la madre de Fusio Gemino (al que acababa de matar) porque aquella lloró desconsoladamente el trágico fin de su hijo. Mató también al hijo adoptivo de Agripina, Germánico, muy querido por los romanos, haciendo que la gente le gritara con desesperación y rabia: «Devuélvenos a Germánico!». Incluso llegó a azotar de forma humillante a la misma Agripina (convertida en su nueva esposa) quien perdió uno de sus ojos luego de una terrible paliza. Como si esto fuera poco, la encerrará y la irá matando de hambre poco a poco. Como Agripina tardaba en morir, impaciente mandó a que la estrangulasen. ... (ver texto completo)
A los fines de asegurar su posición de poder, persiguió con ensañamiento a los políticos más importantes que le rodeaban, apoderándose sistemáticamente –tras la defenestración de los mismos– de sus posesiones y riquezas. Estas prácticas persecutorias se basaban en la Lex Majestatis (Ley de Majestad), promulgadas durante su mandato. Esta ley le otorgaba plenos poderes y le permitía acabar con la vida y los bienes de cualquiera.
El gobierno de Tiberio también se caracterizó por la prohibición de las religiones (incluso la de Isis y la de los judíos), por la persecución de los astrólogos. Así, aunque al principio se mostró hábil y prudente muy pronto la desconfianza constante produjo una crueldad manifiesta. Sin embargo, hay historiadores que rescatan la figura de Tiberio como el más inteligente de los emperadores, gran trabajador y buen administrador, sin olvidarse de su buena disposición como guerrero. Sumado a ello, desde el primer momento, se entregó a la consecución de todo aquello que excitara y aumentara sus placeres –sobre todo los relacionados con el sexo– sin diferenciar el género de estos. Hasta tal punto de crear el cargo de “Intendente de los placeres”, cuya tarea era proporcionarle constantemente “carne joven y dispuesta” que satisficiera su gula sadopatológica. Se estima que esta patología se extendía a su crueldad incluso para con personas de su familia. Así, dejó morir a su propia madre y, una vez muerta, prohibió absolutamente que fuese recordada con cariño. Más tarde, y perdido ya el norte, impidió a los familiares de los que mandaba a matar que exteriorizaran su dolor llevando luto, al mismo tiempo, premiaba espléndidamente a toda clase de delatores, sin comprobar la veracidad de las delaciones. ... (ver texto completo)
Sin embargo, más allá del crimen cometido para poder acceder al poder, Tiberio fingió no desear esa posición, hasta el punto de sentirse verdaderamente presionado para que tomara el mando del Imperio, al cual accedió casi de “mala gana”. Una vez en el poder, prosiguió su etapa de abulia personal combinada con medidas de gobierno tendientes a sanear la vida romana y, al mismo tiempo, “hacer feliz a su pueblo”. En este sentido, se caracteriza por realizar medidas paradigmáticas como, por ejemplo, la ... (ver texto completo)
Tras estas campañas militares, en las que se desarrolló como excelente estratega, regresó a Roma. Una vez allí, fue recibido multitudinariamente enarbolando las insignias del triunfo –nueva clase de trofeo inexistentes antes de él–. Dejando de lado el ambiente exitista que lo rodeaba, el general victorioso decide abandonar la ciudad dirigiéndose, primero a Ostia y después a Rodas, llevando allí una existencia modesta y tranquila durante siete años. Durante su autoexilio, recibe la noticia de que ... (ver texto completo)
Tiberio se había casado en primeras nupcias con Vipsania Agripina, con quien tuvo a su hijo Druso. No obstante, Octavio le fuerza al abandono de aquella primera esposa y le obliga a casarse con su propia hija, Julia. Sin embargo, este matrimonio no duraría ya que Julia solía llevar una vida disoluta y libertina. En este sentido, de acuerdo con Octavio, el esposo ultrajado agravará el destierro que le había impuesto el Emperador, prohibiéndole salir de su casa —castigo particularmente muy cruel para ... (ver texto completo)
Dueño de una robusta juventud y una belleza serena, Tiberio gozaba de una excelente forma física, que le hacía despreciar a los médicos y sus consejos. Era vegetariano, costumbre que no consideraba incompatible con la afición de excelente bebedor, que llegaría a límites extraordinarios a partir de su autoexilio en la isla de Capri.

Como anteriormente se expresó, Tiberio fue adoptado por Octavio Augusto y nombrado heredero junto a Marco Agripa Póstumo. Ambos se destacaban por ser buenos guerreros, ... (ver texto completo)
Julio César era hijo de Tiberio Nerón y de Livia Drusila, después mujer de Octavio Augusto, siendo adoptado por éste, al que sucedió en el trono imperial ya en plena madurez – a la edad de 55 años– en el año 14, con el nombre de Tiberio Julio César. Cuando nació el astrólogo Escribonio predijo que “aquel niño tenía al destino de su parte” y que llegaría a ser todopoderoso en la gobernación de Roma. Fue adoptado por el senador M. Galio, quedando huérfano de padre a los 9 años. A diferencia de los astros, según los cuales el destino le reservaba un porvenir espléndido y triunfal, su profesor de retórica Teodoro de Gadara, vio en su pupilo algo muy distinto: su alumno era «lodo amasado con sangre». ... (ver texto completo)
Nacido en Fondi (Palatino), Tiberio fue el segundo mandatario que usó el título de emperador de Roma tras Octavio Augusto. Se supone que con Tiberio se inicia la serie de los emperadores monstruos, cuyos extravíos, en panicular los de Tiberio, serían conocidos y, de alguna manera, aceptados e imitados por el propio pueblo.
Además, la popularidad de su nombre deviene de su morbosa conducta sobre todo cuando se retira a la isla de Capri, que el historiador Suetonio supo describir, destacando su vida licenciosa. Tiberio, antes que emperador fue un excelente militar, luchó y ganó territorios para el Principado de Augusto I y luego para el Imperio. Se caracteriza por ser el primer Emperador de principio a fin, a diferencia de su padrino Octavio Augusto, que había empezado su mandato bajo el Principado –un régimen-puente ... (ver texto completo)
Este nombre es adoptado por este emperador antes de que ejerza el poder como tal. A su vez, su nombre es reconocido por haber ejercido el poder en la época en que Jesús de Nazareth fue ejecutado en la cruz.
Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe.
La fusión de dos personas en una da como resultado dos medias personas.
No ensucies la fuente donde has apagado tu sed.
La ausencia de prueba no es prueba de ausencia.