FREILA: Tras estas campañas militares, en las que se desarrolló...

Tras estas campañas militares, en las que se desarrolló como excelente estratega, regresó a Roma. Una vez allí, fue recibido multitudinariamente enarbolando las insignias del triunfo –nueva clase de trofeo inexistentes antes de él–. Dejando de lado el ambiente exitista que lo rodeaba, el general victorioso decide abandonar la ciudad dirigiéndose, primero a Ostia y después a Rodas, llevando allí una existencia modesta y tranquila durante siete años. Durante su autoexilio, recibe la noticia de que su suegro lo había divorciado en su nombre de su hija, legalizando así la separación de hecho que ya existía entre los esposos. Luego de este hecho, será nombrado Tribuno por un lustro y, a su regreso a Roma, coronado de laurel, podrá tomar asiento junto al Emperador. Cuando Octavio Augusto muera, Tiberio estará junto a él. A su vez, decide retardar el anuncio al resto de la gente, para así poder resolver una cuestión que lo preocupaba: desembarazarse de Agripa, su coheredero según el deseo del Emperador fallecido. Una vez cometido el crimen, entonces sí, Tiberio asumirá que es el nuevo amo de Roma.