He dejado de buscar a la gente, porque las que realmente importan no las encuentras ni hacia atrás, ni hacia adelante, sino al lado.
Todos necesitamos un pequeño estímulo para seguir adelante. Basta con una sonrisa, una pequeña palmadita en la espalda, una palabra de agradecimiento y todo se vuelve más fácil.
No te alejes de la gente que verdaderamente se preocupa por ti, son unos de tus mayores tesoros.
Las promesas que debemos cumplir son las que nos hacemos a nosotros mismos.
Nada en esta vida ni en este mundo es más importante que tener paz mental y tranquilidad en el corazón.
Buenas noches Antonia.. un abrazo
Buenas noches Antonia, que sueñes bonito.. Un abrazo
Buenas noches Sensi, aqui tambien tenemos muy buen tiempo, parece primavera, feliz descanso, besillos!
La hormiguita viajera

La hormiguita estaba asustada, se había perdido del resto de sus compañeras y se sentía muy sola.
– “ ¡Qué mala suerte tengo! Me han abandonado” -decía llorando, sin dejar de buscar por un lado y por otro.
Pasó por allí una lagartija y le preguntó:
– “ ¿Por qué lloras?” –
– “Estoy perdida, el resto de mi grupo se ha ido y no las encuentro, tengo mucho miedo porque no sé volver a casa yo sola.”
– “No te preocupes, las encontraremos, ¡ven conmigo!”
La hormiguita, como ... (ver texto completo)
Si algún día llegaras a tropezar, has como el sol que cae todas las tardes pero que se levanta cada amanecer mas brillante que nunca..
De ti depende que te despiertes llorando tu desgracia o te levantes con nuevas fuerzas para celebrar la vida y encontrar nuevas oportunidades.
Tu decides.
Elijo sonreirle a la vida, porque es la mejor manera de vivir. Le sonrío a los problemas, a los enemigos. Pero mas aún a los amigos, a los seres queridos, a las alegrías, a las pequeñas cosas de la vida.. Por mas que a veces ocurran cosas que puedan intentar borrar mi sonrisa, no lo permitiré. Voy a seguir sonriendo..
Los verdaderos obsequios de la vida, son los momentos que compartimos con los que Amamos..
Buenas noches Antonia, que sueñes bonito.. Un abrazo
La balanza de plata

En un pueblo de España cuyo nombre nadie recuerda, un pequeño comercio de telas cerró definitivamente y quedó abandonado por sus dueños. Pasó el tiempo y nadie volvió a interesarse por ese local, por lo que poco a poco fue perdiendo el lustre de antaño. Lo que había sido una bonita tienda en sus mejores días, se convirtió en un bajo viejo y oscuro cerrado a cal y canto.

Un día, unos chiquillos que jugaban en la calle se dieron cuenta de que una de las ventanas situadas sobre ... (ver texto completo)
Buenos días Antonia, hoy hace un día estupendo de sol, tomaremos un poquito... cuidate, besillos.