La Última Cena
Cuando se supo que Leonardo Da Vinci iba a representar la Última Cena y que necesitaba modelos para pintar a Jesucristo y los doce apóstoles, una gran cantidad de personas se presentaron como voluntarios.
El artista quiso empezar con Jesús, por lo que escogió a un modelo de apenas 20 años. El
joven tenía una cara inocente, reflejaba paz e inocencia, y estaba libre de las marcas que la vida va dejando en el rostro.
Cuando Da Vinci terminó de pintar a Jesucristo siguió buscando otros
... (ver texto completo)