Con esta foto de mi hijo mayor y su esposa y sus hijos y nietos os doy las buenas noches para ti y para todos, aunque todos son muy pocos pero bueno para los que entren, saludos.
EL AMOR VERDADERO

Un hombre trabajando en los muros de su casa, encontró un espacio hueco entre las paredes de madera.
Mientras el hombre echaba abajo los muros de su casa, se dio cuenta de que allí había una lagartija inmóvil, porque un clavo, desde fuera, le había atravesado una de sus patitas y la había hecho permanecer fija en la pared.
El dueño de la casa, viendo esto, sintió piedad y curiosidad, al mismo tiempo. Cuando estudió el clavo, se dio cuenta que había sido clavado hacía diez años, ... (ver texto completo)
La sensibilidad no es femenina, la sensibilidad es humana. Cuando la encuentras en un hombre se convierte en poesía.
Los amigos son como la sangre, cuando se está herido acuden sin que se los llame.
Los recuerdos, como las velas, arden más durante Navidad.
Para ser apreciado, da lo que tienes. Para ser amado, da lo que eres.
Me gustaría tener una casa con el techo de cristal... y quedarme dormida en compañía de la luna, bajo un manto de estrellas.
Las oportunidades son como los amaneceres. Si esperas mucho tiempo, las pierdes.
Se cree que fue San Francisco de Asís el que hizo el primer Belén

Giovanni Bernardone, más conocido como San Francisco de Asís, es reconocido como el autor del primer nacimiento de la historia alrededor de 1223 en Greccio, Italia. Bajo la austeridad de su vida franciscana, él buscaba una forma de escenificar el nacimiento de Jesús.
Era la Nochebuena del año 1223 y Francisco de Asís se dispuso a celebrarla de una manera original. Esta vez la misa sería en el bosque del pueblo de Greccio, al noroeste ... (ver texto completo)
Antonia buen lunes para ti... besillos.
Hola María, buen inicio de semana que esta hay pocos días para currar... besillos.
No debemos evitar a los niños las dificultades de la vida, mejor sería enseñarles a superarlas..
Busca paz para tu mente y encontrarás salud para tu cuerpo.
Ojala pudiésemos meter el espíritu de navidad en jarros y abrir un jarro cada mes del año.
Le hemos dado tanto espacio a la tristeza, que cuando vemos a alguien feliz le decimos raro.