A mi también me trae muy buenos recuerdos, Alamino. Ese estanque con sus ranas, tábanos y culebras. Esas tardes de
verano refrescándonos en él (bueno yo no, jeje, no sé nadar).
Saludos de nuevo, Alamino. Lástima que no oiga el teléfono para hablar contigo.
Damián.