Buenas noches Antonia. que descanses. un abrazo.
Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz."
(Albert Einstein)
Cuenta la leyenda que el gran dios Zeus cayó prendado por los encantos de una ninfa, Calisto, seguidora de Artemisa, a la que cortejó hasta conseguir seducirla.
Calisto quedó embarazada de Zeus y dio a luz a un niño llamado Arcas.
Hera, esposa de Zeus, enterada de la nueva infidelidad de su marido, se vengó convirtiendo a Calisto en una osa, la osa mayor.
Años después, estando Arcas cazando, se encontró con la osa, a la que se dispuso a abatir.
Zeus, sabiendo que se trataban de madre e hijo ... (ver texto completo)
Lo más triste es que la única cosa que se puede hacer durante ocho horas al día es trabajar.
Cuéntamelo y lo olvidaré, enséñamelo y quizás lo recordaré, hazme partícipe y lo aprenderé.
Aprendamos a mostrar nuestra amistad a la gente durante su vida y no después de muertos.
Buenas noches Antonia. dulces sueños. un abrazo.
En mi silencio descubrí el suave y sutil sonido, de la libertad, un mundo de magia y color donde soy yo, donde nunca dejé de ser yo.
Si nos sentamos a pensar en el pasado, ten por seguro que no lograras ver lo que pasa en tu presente y futuro.
El mejor medio de conservar los amigos es no pedirles ni deberles nada.
Buenos día foreros-as... ¡Feliz Sábado!
TODO ES APRENDIZAJE

Dos monjes de un monasterio tibetano recibieron el encargo de su maestro de ir a comprar los alimentos del mes a un pueblo lejano. Fueron, los adquirieron y, cuando estaban regresando, se toparon con un anciano que les interpeló: « ¿Cómo es que seguís este camino? ¿Es que no sabéis que está lleno de bandidos que os atracarán y os robarán todo lo que lleváis? Hacedme caso, coged el sendero de la derecha y viajaréis más seguros». Los dos monjes así lo hicieron y, sin embargo, ... (ver texto completo)
Dar gracias por lo bueno y lo malo que nos sucede, es irse reconciliando con la vida.
Nacemos sin traer nada; morimos sin llevarnos nada; pero en medio luchamos por ser dueños de algo.
El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo.