EL CABALLO SALVAJE Y EL JABALÍ
Un caballo salvaje saciaba su sed cada día en un río poco profundo. Allí también acudía un jabalí que, al remover el barro del fondo con su hocico y las patas, enturbiaba el agua. El caballo le pidió que tuviera más cuidado, pero el jabalí se ofendió y lo trató de loco. El equino, lleno de ira, fue a buscar a un hombre y le pidió ayuda. «Yo me enfrentaré a esa bestia, pero tú debes permitirme montar sobre tu lomo», dijo el humano. El animal estuvo de acuerdo. Encontraron ... (ver texto completo)
Un caballo salvaje saciaba su sed cada día en un río poco profundo. Allí también acudía un jabalí que, al remover el barro del fondo con su hocico y las patas, enturbiaba el agua. El caballo le pidió que tuviera más cuidado, pero el jabalí se ofendió y lo trató de loco. El equino, lleno de ira, fue a buscar a un hombre y le pidió ayuda. «Yo me enfrentaré a esa bestia, pero tú debes permitirme montar sobre tu lomo», dijo el humano. El animal estuvo de acuerdo. Encontraron ... (ver texto completo)