Pues no, no preciso ir tan lejos. Pregúntale tu a esas miles de familias que fueron desalojadas de las viviendas sociales, a esos cientos de miles de niños que no tienen una alimentación adecuada para su crecimiento, u a esos mayores que después de una vida de trabajo no les llega la pensión para vivir y sin embargo ayudan a sus hijos y nietos para que mínima mente lleguen a final de mes, porque el salario de miseria que les pagan no es suficiente, o quizás a esos otros que los engañaron con las ... (ver texto completo)