La vida no siempre te pide fuerza…
a veces te pide aceptación.
Hay cosas que no puedes controlar:
personas que se van,
situaciones que cambian,
etapas que terminan.
Y luchar contra eso solo te desgasta.
Aceptar no es rendirse,
es entender que tu energía es limitada
y que es mejor usarla en lo que sí puedes transformar.... ¡Sé feliz hoy! Aunque únicamente sea para molestar a los envidiosos y chismosos. Vigila lo que te molesta de los demás, no sea que aquello que más criticas de ellos, sea la parte que NO aceptas de ti. Si el mundo no se cansa de sufrir, nosotros no podemos cansarnos de ayudar. Si la gente solo hablara de lo que realmente conoce, el mundo estaría envuelto en un mágico silencio.