Eneas está ausente y no lo sabe; que siga sin saberlo y estando lejos. Tú tienes distintos templos: Pafos, Idalia, y la alta Citera: ¿Por qué atacas a una ciudad preñada de guerras, y a unos ásperos corazones? ¿Acaso yo trato de destruir desde sus cimientos los restos que se desvanecen de Frigia? ¿Yo, quien enfrentó a los desgraciados Troyanos con los Griegos? ¿Cuál fue la causa por la que Europa y Asia se han levantado en armas y por la que se han roto los tratados? ¿No fue un rapto, el de Helena? ... (ver texto completo)