¿No hubiera sido mejor haberse instalado sobre las últimas cenizas de la patria o en el suelo en el que estuvo Troya? Te ruego que les devuelvas el Janto y el Simoenta a estos desgraciados Troyanos, y dales la oportunidad de revivir las vicisitudes Troyanas, oh Padre."
Entonces la real Juno, movida por una enorme rabia, dijo: " ¿Por qué me obligas a romper mi excelso silencio y a divulgar con palabras mi oculto dolor? ¿Alguien de los hombres o de los dioses obligó a Eneas a emprender la guerra o buscó que se dirigiera a Italia como enemigo para el rey Latino? Se dirigió a Italia porque los hados se lo impusieron, sea así. Fue impulsado por las predicciones de Casandra: ¿Acaso le animamos a abandonar el campamento o a dejarse llevar de los vientos? ¿Acaso le hemos animado a meter a su hijo en el feroz combate o a defender los muros y la fe Tirrena, o a remover unos pueblos tranquilos? ¿Qué dios le ha engañado? ¿Qué poder de entre todos nosotros? ¿Se nota aquí la mano de Juno o la de Iris, salida de las nubes? Es indigno que una Troya que renace rodee a los Italianos con llamas y que expulse a Turno de la tierra de sus antepasados, su abuelo Pilumno y su madre, la diosa Venilia:
¿No es indigno que los Troyanos lleven la violencia con negro fuego contra los Latinos, que opriman los campos ajenos con su yugo, y que se lleven el botín? ¿Que roben suegros y aparten la novia de su hogar, que rueguen la paz a la fuerza y que pongan las armas delante de las naves? Tú puedes arrebatar a Eneas de las manos de los Griegos, y disimular a tu hijo bajo la niebla o un viento débil, y puedes convertir completamente en ninfas toda la flota: al contrario, si yo ayudo a los Rútulos ¿es un crimen espantoso?
Entonces la real Juno, movida por una enorme rabia, dijo: " ¿Por qué me obligas a romper mi excelso silencio y a divulgar con palabras mi oculto dolor? ¿Alguien de los hombres o de los dioses obligó a Eneas a emprender la guerra o buscó que se dirigiera a Italia como enemigo para el rey Latino? Se dirigió a Italia porque los hados se lo impusieron, sea así. Fue impulsado por las predicciones de Casandra: ¿Acaso le animamos a abandonar el campamento o a dejarse llevar de los vientos? ¿Acaso le hemos animado a meter a su hijo en el feroz combate o a defender los muros y la fe Tirrena, o a remover unos pueblos tranquilos? ¿Qué dios le ha engañado? ¿Qué poder de entre todos nosotros? ¿Se nota aquí la mano de Juno o la de Iris, salida de las nubes? Es indigno que una Troya que renace rodee a los Italianos con llamas y que expulse a Turno de la tierra de sus antepasados, su abuelo Pilumno y su madre, la diosa Venilia:
¿No es indigno que los Troyanos lleven la violencia con negro fuego contra los Latinos, que opriman los campos ajenos con su yugo, y que se lleven el botín? ¿Que roben suegros y aparten la novia de su hogar, que rueguen la paz a la fuerza y que pongan las armas delante de las naves? Tú puedes arrebatar a Eneas de las manos de los Griegos, y disimular a tu hijo bajo la niebla o un viento débil, y puedes convertir completamente en ninfas toda la flota: al contrario, si yo ayudo a los Rútulos ¿es un crimen espantoso?