Por primera vez los jóvenes se embriagaron de las dulces sensaciones del amor, en la noche primaveral descubrieron en su desfloración un nuevo universo de placer, sintieron la gratificante impresión de verse atrapados en un apasionado abrazo al sentirse penetrados el uno en el otro; al percibir la emoción de sus labios unidos sentían como crecía su amor en esos momentos de comunión, notaban sus irreprimibles deseos por poseerse más, mucho más, experimentando gozosas y ardientes sensaciones en su ... (ver texto completo)
Allí Amaro fue despojando quedamente de sus ropajes a Sarah, hasta dejarla totalmente desnuda frente a él. Con los dedos de sus manos fue acariciando delicadamente el cuerpo de la joven, como quien esculpe o moldea una figura humana, recorriendo lentamente cada milímetro de su piel. Posó sus labios delicadamente en sus párpados para cerrar los ojos de la muchacha y fue descendiendo, recorriendo con sus besos el cuerpo entero de la muchacha. Comenzó besando su frente y fue descendiendo por su boca, ... (ver texto completo)
Asió sus manos con suavidad y fijó su mirada en los ojos de la joven. Ambos quedaron mudos durante largo tiempo mirándose en silencio. Amaro dejó resbalar lentamente las yemas de sus dedos por el rostro de la joven, besando con dulzura los párpados de Sarah. Con una leve gesto de su rostro la invitó a dirigirse hacia el bosquecillo cercano. Mientras caminaban asidos de sus manos, él pidió a Sarah que cegara sus ojos y escuchara el silencio; el leve susurro de las hojas de los árboles meciéndose al ... (ver texto completo)
Cada mañana, a la hora de la misa, con el lenguaje mudo de sus miradas y con sus cómplices sonrisas, los jóvenes enamorados iban alimentando en secreto sus bellos sentimientos. Cegados por su amor, ninguno de los jóvenes se percató de que en corazón de la Reina también se habían despertado sentimientos hacia Amaro, sus miradas lascivas sólo fueron observadas por el maestro que intuyó que día a día la situación estaba agravando para su joven aprendiz.

Una noche en que los canteros celebraban dentro ... (ver texto completo)
También le hizo participe de la fama de caprichosa y cruel que pesaba sobre la Reina y quiso que conociera que ella estaba enterada de sus sentimientos hacia su hija. Una mujer sin escrúpulos, era por tanto, muy peligrosa. Le hizo saber que el Rey había muerto en circunstancias extrañas y que por todo el Reino se murmuraba que fue la Reina quien había ordenado la muerte a su marido por celos.

Amaro comprendió lo que su maestro deseaba transmitirle, pero no compartía los razonamientos de su censura. Le contestó con humildad que, también aquel día de su iniciación, prometió que siempre sería un hombre libre de prejuicios, que respetaría fraternalmente a todos sus semejantes, los seres humanos como seres iguales a él, que cómo hombre emancipado, otorgaba absoluta libertad a su corazón para enamorarse de la mujer elegida y que jamás reprimiría un sentimiento puro y virtuoso, que las riquezas y hasta la propia vida si fuera necesario, eran parte de su entrega generosa a los principios de la Orden de Canteros, pero que la honestidad consigo mismo era un principio inquebrantable.

El maestro intuyó que Amaro no sometería jamás sus emociones a sus razones y aunque presentía que aquella relación le acarrearía serias incomodidades, optó por respetar los sentimientos sinceros que iban germinando en el corazón del joven aprendiz y nunca más volvió a insistir en darle sus consejos, aunque todos los días observaba disimuladamente con curiosidad la marcha de la relación entre los dos jóvenes muchachos. ... (ver texto completo)
Tampoco para Amaro pasó desapercibida la presencia de la bella Sarah, instintivamente de sus ojos emanaban a diario miradas furtivas que iban a encontrarse con los tímidos ojos de la joven, reflejándose en su mirada un grácil brillo de alborozo. En el transcurso de los días fue floreciéndose en ellos un bello sentimiento, los dos jóvenes, sin proponérselo, se estaban encontrando por primera vez con las cautivantes sensaciones que despierta el amor.

Cierto día, tras la conclusión de los trabajos, ... (ver texto completo)
El sacerdote encargado del santuario pidió permiso al maestro cantero para poder oficiar la santa misa cada mañana para que la reina y su hija Sarah pudieran cumplir diariamente con sus oraciones; cesando los canteros en sus trabajos brevemente, durante el tiempo en que se celebraran los oficios religiosos.

En el tiempo de obligado descanso Amaro acostumbraba a quedarse en lo alto del andamio participando en silencio de la ceremonia religiosa. La presencia piadosa de Amaro no pasó desapercibida ... (ver texto completo)
Esta otra historia que me narró mi abuela, cuentan que ocurrió hace muchos años, en aquella lejana época en que los canteros deambulaban libres por los pueblos del continente sin vasallajes ni servidumbre alguna ni a reyes ni a iglesias.

Cuenta la leyenda que el amanecer de un día de primavera partieron de nuestra aldea una cuadrilla de canteros llamados por la reina de un país lejano. Su trabajo consistiría en rehabilitar una vieja iglesia que amenazaba con desplomarse. La cuadrilla de canteros ... (ver texto completo)
Buenas noches Antonio
Aqui esta mañana que sali pronto si hacia frio, pero esta tarde se estaba muy bien de paseo,
Delluvia ni gota espero nos dejes un poquito, para que nos lleque por aqui
Feliz tarde
Un abrazooooooooooooo
ya intentaré mandar alguna para alli, esta noche hace fresquito y un poco de viento y amenaza con llover mas, a ver mañana como se presenta el dia
buenas tardes victoria, por fin está lloviendo por aqui, hoy si que hace un dia de otoño
un abrazo y que pases una buena tarde
Buenas noches Antonio
Aqui esta mañana que sali pronto si hacia frio, pero esta tarde se estaba muy bien de paseo,
Delluvia ni gota espero nos dejes un poquito, para que nos lleque por aqui
Feliz tarde
Un abrazooooooooooooo
Si al mar van las gaviotas... marinero a las escotas!
Quien buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Mas vale honra sin barcos, que barcos sin honra.
Luna que presenta halo, mañana húmedo o malo.
Lo que se promete en la tormenta, se olvida en la calma.