Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Horizonte claro y relampagueante, tiempo bueno y sofocante
Gaviotas a tierra, marineros a la mierda
El que desea mentir, le bastará el tiempo predecir.
Donde hay patrón, no manda marinero.
Cielo rojo vespertino, la esperanza es del marino.
Cielo rojo a la alborada, cuidar que el tiempo se enfada.
Cada palo que aguante su vela.
Alba roja, vela moja.
Alba rubia, sempre chama a chuvia
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
A buen viento, mucha vela pero poca tela
El centollo y la mujer son malos de conocer
En casa del marino todos son navegantes
Si quieres mal a tu vecina, dale en mayo a comer sardinas